Cuentos de trofeos de Rusty
Monster Walleye Trophy — intro
¿Tú vienes a por gusanos o para ganar algo? Porque te aviso de que el Trofeo de la Lucioperca Monstruosa de este año sigue sin dueño.
Nadie ha conseguido superar el récord todavía, ¡8,6 kg! El año pasado la pequeña Evie-Jean fue la que se llevó el gato al agua.
Todos nos sorprendimos. Una chiquilla con el motor del barco fastidiado y la nevera llena de aperitivos va y pesca una bestia como si nada.
Las reglas son sencillas: usa el cebo y la caña que quieras, y no hagas trampas.
Si pescas una lucioperca que pese más que la de Evie-Jean, te llevas el trofeo... y el derecho a presumir durante todo un año.
Te doy un consejillo, no te servirá de nada luchar contra una bestia así con un equipo que no esté a la altura.
…and when you win
Madre del... ¡Lo has conseguido! ¿Ves ese pez que hay en la pared? Más de 9 kg de puro músculo. Una belleza.
La gente viene solo para verlo. Hasta Evie-Jean juró que volvería lista para darlo todo.
Te has ganado el derecho a presumir. Tu nombre está en la clasificación, el trofeo es tuyo y hay una nueva leyenda que enseñar.
Pero que no se te suba a la cabeza. Las luciopercas saben como bajarle los humos a la gente.
The King in the mist
Ah, te has fijado, ¿eh?
Hank se marchó en dirección a Cala de la seguridad detrás del salmón real más grande que hubiera visto nunca. Dijo que tenía un color carbón rojizo, como si lo hubieran sacado directamente del fuego.
El tío se obsesionó. No paraba de hablar de él. Entonces, un día, se fue... Se llevó su viejo barquito de hojalata y se adentró en la niebla para nunca volver.
Hay quien dice que el barco sigue por ahí, que entra y sale de la niebla como si buscara su hogar.
¿Eso? Lo he puesto ahí por Hank. O por quien termine lo que él empezó con el Salmón real legendario.
Recuerda que los legendarios como ese solo aparecen a ciertas horas del día, así que vas a tener que dejar el sedal dentro del agua y tener paciencia, ¿vale?
…and when the King comes home
¿Pero qué...? ¡Te lanzaste a por todas y lo lograste!
Ahí está. Es el rey.
Del color del hierro chamuscado y gordo como un barril de clavos. Justo como lo describió Hank. Le costó media vida y toda su suerte perseguir a ese pez.
Estaría orgulloso. O celosísimo, ¿quién sabe?
Ahora el trofeo es tuyo y la pared ya no está vacía.
Replica over the counter
Je... Te has fijado en el trofeo, ¿eh?
Pues ya ves, ahora que esa preciosidad está a buen recaudo en tu cabaña, pensé que estaría bien tener una réplica aquí en la tienda.
Una captura así hay que lucirla, ¿o qué?